Cómo ir al Cerro Tronador desde Bariloche

Cómo ir al Cerro Tronador desde Bariloche

Un cerro patagónico en el cual el desprendimiento de sus glaciares provocan estruendos impresionantes, semejantes a los truenos de una tormenta. Eso es el Cerro Tronador, uno de los lugares más imponentes del Parque Nacional Nahuel Huapi, el tesoro natural que rodea a la famosa ciudad de San Carlos de Bariloche, en la provincia de Río Negro.

Ubicado al sur de la cordillera de los Andes, justo en la frontera entre Argentina y Chile, este volcán inactivo separa dos parques nacionales: el Nahuel Huapi, del lado argentino, y el Vicente Pérez Rosales, en territorio chileno. Su cima de 3554 metros sobre el nivel del mar domina el horizonte. Cada año convoca a miles de viajeros que llegan al sur de la Patagonia para conocer sus glaciares, sus bosques, sus ríos y sus cascadas.

A pocos kilómetros del centro de Bariloche, el camino hacia el Tronador es una experiencia en sí misma. Viajar desde la ciudad hasta su base significa recorrer algunos de los paisajes más espectaculares del Parque Nacional Nahuel Huapi, entre lagos, ríos, montañas y miradores panorámicos. 

Si te entusiasma este plan, en esta nota vamos a contarte cómo ir al Cerro Tronador desde Bariloche, qué vas a encontrar en el recorrido, y cuál es la manera más práctica y ventajosa de visitarlo.

Dónde está el Cerro Tronador

Como indicamos arriba, el Cerro Tronador se encuentra en la zona sur del Parque Nacional Nahuel Huapi, dentro de la provincia de Río Negro, a aproximadamente 90 kilómetros de Bariloche. La distancia de Bariloche al Cerro Tronador se recorre en unas dos horas y media, aunque el tiempo puede variar según las condiciones del camino y las paradas que se hagan durante el trayecto.

El recorrido se hace en gran parte por la Ruta Nacional 40, una de las más conocidas del país por atravesar gran parte de su extensión. Desde ese camino se bordean los lagos GutiérrezMascardi hasta llegar al ingreso sur del parque. Después el camino continúa por la Ruta Provincial 82, un tramo de ripio que atraviesa bosques, miradores naturales y ríos cristalinos hasta alcanzar Pampa Linda, el pequeño paraje donde comienza el ascenso al cerro y donde se encuentra la base del famoso Ventisquero Negro, uno de los glaciares más visitados del parque. Ya vamos a llegar a esa parte.

Excursiones al Cerro Tronador

Como marcabamos al principio, con vehículo propio es posible llegar y recorrer el Cerro Tronador sin inconvenientes y con total comodidad dentro de los horarios establecidos. No obstante, con una excursión privada, la experiencia se mejora notablemente: el acompañamiento de guías profesionales, sumado a los traslados y el conocimiento de los caminos de ripio que hay que transitar, vuelven al paseo en una experiencia mucho más cómoda y práctica.

En tanto, una de las formas más elegidas para llegar al Tronador es contratando una excursión con Best Bariloche Tours, agencia líder en turismo de naturaleza en la región. La empresa ofrece dos opciones principales que combinan paisajes únicos, transporte incluido y la asistencia de guías especializados en el Parque Nacional Nahuel Huapi.

La primera alternativa es la Excursión Cerro Tronador: montañas y glaciares por el día, una experiencia completa que recorre los lagos, ríos y miradores del trayecto hasta llegar al Ventisquero Negro. Es ideal para quienes buscan conocer el cerro sin preocuparse por los horarios de circulación o el estado de los caminos. Los guías explican la historia geológica del volcán, la formación de los glaciares y los ecosistemas del parque, convirtiendo el recorrido en una experiencia educativa y sensorial.

La segunda opción es el Senderismo en Cerro Tronador con traslado, pensada para los viajeros que desean vivir la montaña de una manera más activa. Este tour combina el transporte desde Bariloche con una caminata guiada por senderos que atraviesan bosques y miradores naturales, con vistas al río Manso y a los glaciares del cerro. Es una actividad perfecta para quienes disfrutan del contacto directo con la naturaleza y quienes buscan tomar fotos espectaculares del entorno patagónico.

Ambas excursiones parten desde el centro de Bariloche, incluyen traslado ida y vuelta, acompañamiento profesional y paradas en los principales puntos panorámicos. Además, permiten aprovechar el día completo sin preocuparse por la logística ni los horarios de tránsito del parque.

¿Por qué se llama “Cerro Tronador”?

Según los barilochenses, el cerro fue bautizado como “tronador” por el ruido parecido al de los truenos que producían los desprendimientos de hielo en los glaciares. Aunque suene atractivo desde lo sensorial, en la práctica no es una buena noticia escuchar ese crujido estridente. 

Resulta que esta cadena montañosa tiene siete glaciares principales, pero lamentablemente todos están en proceso de retracción por efecto del cambio climático. Muchos turistas afortunados tienen la oportunidad de presenciar desde los miradores el momento en el que un bloque de hielo se desprende y cae sobre las laderas oscuras de roca volcánica, generando un sonido profundo y resonante que se propaga por los valles.

En tanto, además de su espectacular geología, el Tronador es un sitio de alto valor natural: su entorno está cubierto por bosques autóctonos de coihues, lengas y ñires, atravesados por ríos como el Manso Superior, cuyas aguas cambian de color a lo largo del recorrido. Es también hábitat de aves como el martín pescador, el carpintero gigante y el huet-huet patagónico, especies típicas de la cordillera austral.

Cómo llegar al Cerro Tronador desde Bariloche

La forma más común de visitar el Tronador es partiendo desde San Carlos de Bariloche con transporte propio (se puede ingresar con autos, camionetas, motos y bicicletas) o a través de una excursión organizada. El trayecto completo hasta la base tiene una extensión de unos 225 kilómetros ida y vuelta.

Prepará el equipo de mate y buena música para acompañar un trayecto de dos horas desde el centro de Bariloche hasta la entrada del Parque Nacional Nahuel Huapi. Primero se toma la Ruta Nacional 40 Sur en dirección a El Bolsón. Durante los primeros kilómetros, el camino serpentea entre los lagos Gutiérrez y Mascardi, ofreciendo vistas panorámicas muy bonitas de montañas como el Cerro Bonete y el Cresta de Gallo. A medida que se avanza, aparecen playas de arena oscura y miradores donde vale la pena detenerse para contemplar el paisaje o sacar fotografías.

Pasando Villa Mascardi, se gira hacia la derecha por la Ruta Provincial 82, que atraviesa una zona de bosques vírgenes y arroyos de deshielo. En este tramo se pueden visitar lugares ideales para la pesca con mosca, como el Lago Los Moscos, el Río Manso y el Lago Hess. Luego de cruzar el puente Los Rápidos —donde muchas veces se pueden apreciar truchas nadando bajo el agua cristalina— comienza el ascenso hacia Pampa Linda, el punto donde convergen la naturaleza, el turismo y la montaña.

En Pampa Linda hay servicios turísticos como confiterías, restaurantes, baños y hasta alojamiento. Las vistas a los glaciares del Tronador son magníficas, pero es recién el comienzo. Desde ahí parte el último tramo hacia el Ventisquero Negro, el glaciar más accesible del cerro, famoso por su color oscuro, producto de la mezcla entre hielo y sedimentos volcánicos. El contraste entre el blanco de los glaciares superiores y el tono negro del ventisquero crea una postal única de la Patagonia andina.

Horarios y recomendaciones del Parque Nacional Nahuel Huapi

El valor de la entrada al Parque Nacional Nahuel Huapi es accesible para todo tipo de visitante, y se puede consultar en el sitio web oficial de Parques Nacionales, junto con las normas ecológicas para visitar o pernoctar dentro de la reserva.

Para garantizar la seguridad de los visitantes y conservar el entorno natural, el acceso al camino que une Los Rápidos con Pampa Linda se realiza en horarios específicos de circulación. Es importante respetarlos, ya que el trayecto es de montaña y tiene sectores de una sola mano.

  • Sentido Los Rápidos → Pampa Linda: de 10:30 a 14:00 horas
  • Sentido Pampa Linda → Los Rápidos: de 16:00 a 18:00 horas
  • Doble mano: de 19:30 a 09:00 horas

Antes de iniciar el viaje, se recomienda consultar el estado de los caminos y las condiciones meteorológicas en las oficinas del Parque Nacional Nahuel Huapi o en los centros de información turística de Bariloche. Durante el invierno, las nevadas pueden provocar cierres temporales o restricciones de circulación.

Mejor época para visitar el Cerro Tronador

El Cerro Tronador puede visitarse durante todo el año, pero cada estación ofrece una experiencia distinta.

En verano, de diciembre a marzo, el clima es más templado y los caminos están completamente habilitados. Es para muchos la época ideal para disfrutar del trekking y para mirar y fotografiar la fauna  y la flora (ésta última está en su mayor esplendor).

Durante el otoño, de abril a junio, los bosques del Nahuel Huapi se convierten en un paisaje de dorado, rojo y naranja. Es decir, un escenario muy pintoresco y hermoso para pasear y retratar a la Patagonia.

En invierno, de junio a agosto, las cumbres se cubren de nieve y el ambiente se vuelve más silencioso y mágico, aunque es necesario informarse bien sobre el estado del camino y las restricciones de ingreso.

Y en primavera, de septiembre a diciembre, el deshielo da origen a cascadas y ríos caudalosos, y la vegetación recupera su color intenso.

Consejos para visitar el Cerro Tronador

Aunque el recorrido está bien señalizado y es apto para todo tipo de visitantes, conviene tener en cuenta algunas recomendaciones básicas. Si vas por tu cuenta, es fundamental salir temprano desde Bariloche, tener el tanque lleno o con combustible suficiente, y respetar los horarios de acceso y retorno. El camino de ripio puede presentar baches o zonas resbaladizas, por lo que se sugiere conducir con precaución.

También es importante llevar abrigo, incluso en verano, ya que la temperatura desciende considerablemente en las zonas más altas. Por otro lado, se recomienda llevar calzado cómodo, protector solar, agua, y alimentos ligeros.

Por tratarse de un área protegida, no está permitido encender fuego ni dejar residuos. En los puntos principales hay áreas habilitadas para descanso y confiterías donde se pueden degustar productos regionales.