Qué es el Circuito Chico de Bariloche y cómo recorrerlo
Lagos, ríos, montañas, glaciares, cascadas, nieve, bosques, refugios, playas. San Carlos de Bariloche es una ciudad patagónica inmersa en un entorno natural sacado de un sueño. Pero lo que para muchos la hace llamativamente popular es que se puede explorar de forma sencilla y con varias alternativas. En este aspecto, uno de los caminos que nuclea la mayor cantidad de paisajes es el Circuito Chico, un trayecto de unos 60 kilómetros (contabilizando la salida en el centro de la ciudad), que se puede hacer tanto a pie como en bicicleta, con vehículo propio, o con la excursión de una agencia de viajes.
El Circuito Chico de Bariloche es también un paseo muy especial para los turistas ya que a lo largo de este trayecto se encuentra una gran cantidad de casas de té, restaurantes, parrillas y cervecerías, todos sitios buenísimos para degustar las delicias de la gastronomía regional, que combina los típicos sabores de los pueblos originarios y europeos. También hay una gran variedad de mercados de artesanías para comprar velas, tejidos, cerámicas, tallas en madera, cueros, productos de belleza en base a rosa mosqueta o lavanda, y todo tipo de cosas.
En esta nota queremos contarte por qué vale la pena conocer el Circuito Chico de Bariloche y cuáles son las ventajas de hacerlo con una excursión y otras alternativas.
Cómo recorrer el Circuito Chico
En auto o vehículo alquilado: hacer el Circuito Chico en auto es una de las opciones más cómodas y flexibles. El camino está completamente asfaltado y, con paradas incluidas, puede realizarse en unas 3 o 4 horas. Esta alternativa permite detenerse en los miradores que uno desee, visitar Colonia Suiza o disfrutar del almuerzo con vista al lago en alguno de los restaurantes de la zona.
Para quienes prefieren dejar la organización en manos de expertos, Best Bariloche Tours ofrece la excursión Circuito Chico Adventure, que parte desde el centro de la ciudad y recorre los principales puntos panorámicos con guías especializados. Otra opción más exclusiva es el Circuito Chico Premium Tour Privado con Almuerzo, que combina traslado privado, atención personalizada y una parada gastronómica en la cervecería Gilbert, con vistas privilegiadas a los lagos.
En colectivo público: Para los viajeros con presupuesto más ajustado, recorrer el Circuito Chico en colectivo público es una alternativa accesible. Las líneas 10 y 20 son las que cubren gran parte del trayecto. La línea 20 conecta el centro de Bariloche con el Hotel Llao Llao, pasando por el Cerro Campanario, mientras que la línea 10 recorre la zona sur del circuito, desde el acceso a Colonia Suiza hasta el centro. Entre ambas líneas hay un tramo que no cuenta con transporte directo —la Península de Llao Llao—, por lo que conviene estar dispuesto a caminar unos kilómetros. De todos modos, este es uno de los sectores más bellos del recorrido, ideal para disfrutar sin apuro.
En bicicleta: si lo que buscás es contacto pleno con la naturaleza, hacer el Circuito Chico en bicicleta es una experiencia inolvidable. El camino, aunque con algunas pendientes exigentes, es perfectamente transitable para quienes tienen un nivel físico medio. El servicio de alquiler de mountain bike con casco y mapa es ideal para quienes buscan un desafío deportivo. También está disponible el alquiler de e-bike por Circuito Chico, una excelente alternativa para disfrutar del recorrido con asistencia eléctrica, facilitando los tramos de ascenso y permitiendo llegar más lejos sin tanto esfuerzo.
A pie, para los más aventureros: recorrer el Circuito Chico caminando no es lo más habitual, pero sí una opción para los más aventureros. Lo ideal es hacerlo de manera parcial, combinando senderos y tramos cortos de ruta. Entre los más recomendados están los del Parque Municipal Llao Llao, el ascenso al Cerro Llao Llao y los caminos que rodean la Bahía López y el Lago Moreno.
Esta experiencia es ideal para quienes buscan desconectarse y vivir la Patagonia desde el silencio y el ritmo propio del entorno. Para aprovechar mejor el tiempo, se puede combinar la caminata con una excursión guiada o el uso del transporte público.
Hacer el Circuito Chico de Bariloche es descubrir, en apenas unas horas, todo lo que la ciudad tiene para ofrecer: lagos cristalinos, bosques milenarios, montañas nevadas y una rica herencia cultural. Ya sea en auto, bicicleta o con una excursión organizada, es un recorrido que condensa la esencia patagónica y deja postales imposibles de olvidar.
Qué es el Circuito Chico de Bariloche
El Circuito Chico es un camino circular y asfaltado que recorre los paisajes más representativos de Bariloche. Del mismo se desprenden senderos sencillos y de corta duración que conducen a miradores de lagos, cascadas, y montañas, pero también a playas, ideales para descansar y aptas para bañarse.
En rigor, el camino empieza por el centro de la ciudad, bordeando la margen sur del lago Nahuel Huapi por la Avenida Exequiel Bustillo. A medida que se avanza por el camino la ciudad se aleja y comienza a ganar presencia el bosque tupido y las casas de té, cabañas de madera, y alojamientos de montaña. Además, el trayecto se embellece con la gran cantidad de paradores con miradores y bajadas a la playa, en donde se pueden hacer pausas para un tentempié, tomar fotos, o incluso nadar en aguas azules.
A la altura del kilómetro 17 está el ingreso al Cerro Campanario, al cual se puede ascender por aerosilla o a pie (desde las 9, y a las 17 es el último ascenso). Los boletos cuestan $20.000 para adultos). Para muchos turistas se trata del mejor punto panorámico de Bariloche. Desde el mirador y la confitería ubicados en la cima se pueden disfrutar las más increíbles vistas del lago Nahuel Huapi, la isla Victoria, y los cerros nevados.
Pocos kilómetros después se puede optar por abrir camino por la Avenida del Campanario para acceder a la Península de San Pedro, una ecorregión donde está ubicada la célebre Chacra Danubio del recientemente fallecido Pedro Smekal, un campo donde crecen tulipanes todas las primaveras.
Retomando por la avenida Bustillo, se accede a la Villa Llao Llao, en el kilómetro 23, donde se encuentra un mirador excepcional y otros grandes atractivos de la zona: el famoso y exclusivo Hotel Llao Llao, o el Parque Municipal Llao Llao. En éste último se pueden hacer caminatas tranquilas por el bosque y la capilla San Eduardo. Muy cerca de ese lugar se encuentra Puerto Pañuelo, punto de partida de las excursiones lacustres a isla Victoria, bosque de Arrayanes y Puerto Blest.
Por esta región nacen varios senderos naturales en dirección a diferentes atractivos naturales: por un lado, el que conduce a las playas de Villa Tacul, sobre la bahía Llao Llao y al mirador panorámico del Cerro Llao Llao; y por el otro, el sendero de los Arrayanes, que conduce a los miradores del Lago Moreno.
Continuando en la ruta por la margen del lago Moreno, dos kilómetros después está el puente que comunica sus partes este y oeste. En ese trayecto se encuentran más senderos, como el que conduce al mirador de la Bahía Los Troncos, o el mirador del Brazo Tristeza.
En un punto del camino se puede optar por un desvío hacia la izquierda, para conocer la célebre Colonia Suiza, el primer asentamiento europeo en la región. En este lugar, declarado patrimonio histórico, se mantiene intactas las características originales de la época de su fundación (fines del siglo XIX), como la tradicional ceremonia gastronómica del curanto, o las actividades agrícolas. Además se destacan las casas de té y restaurantes, negocios de artesanías y una importante feria artesanal. El pueblo se convirtió en un paseo imprescindible para todo el que visite el lugar.
Al retomar el Circuito Chico, se bordea el lado sur del Lago Moreno y se encuentra la fábrica de la cerveza Patagonia, ideal para una última parada y cierre con vistas patagónicas.