San Martín de los Andes es la ciudad turística más importante del suroeste de la provincia de Neuquén. Está a orillas del lago Lácar y funciona como la cabecera norte de la famosa Ruta de los Siete Lagos (Ruta Nacional 40), a 432 kilómetros de Neuquén Capital y a 190 kilómetros de Bariloche.
Además de su geografía andina, la ciudad desarrolló un polo gastronómico de primer nivel. Por eso, después de una jornada de esquí en el Cerro Chapelco (a 19 kilómetros del centro) o de una caminata por el Parque Nacional Lanín, hay muchos lugares para reponer energías. Desde casas de té históricas en la ladera de la montaña hasta bodegones y restaurantes de alta cocina en el casco urbano. También es común ir a comer a San Martín de Los Andes en una escapada por el día desde Bariloche.
A continuación veremos los restaurantes más recomendados para almorzar y cenar durante las vacaciones en esta joya patagónica. Y si tu idea es viajar con todo organizado, revisa nuestro catálogo de alojamiento, excursiones y paquetes a San Martín de Los Andes.
Restaurantes en San Martín de Los Andes
El centro urbano de San Martín de los Andes es sencillo y fácil de transitar a pie. La oferta gastronómica se concentra principalmente a lo largo de la Avenida San Martín y la calle General Villegas. La gastronomía local se basa en ingredientes patagónicos como la trucha, el ciervo, el jabalí, los hongos de pino y los frutos rojos, pero no termina ahí. Veamos dónde parar a comer durante un paseo por la calle principal y sus alrededores.
Pastas caseras
Si el plan es sentarse a probar comida casera en un entorno histórico y cómodo, Doña Quela es una parada fundamental. El restaurante está en la Avenida San Martín 1137, a cuatro cuadras de la plaza principal.
Funciona dentro de una casa histórica que conserva su arquitectura original de madera y piedra. La especialidad del establecimiento son las pastas caseras. Los ravioles rellenos de calabaza con salsa de hongos de pino son el plato más solicitado. También ofrecen recetas tradicionales como el goulash de jabalí.
Un local muy popular y relacionado con esta propuesta tradicional es La Costa del Pueblo. Este restaurante está en la Avenida Costanera, frente al lago Lácar. Ofrece platos abundantes y es reconocido por su trucha a la manteca negra.
Alta cocina y opciones contemporáneas
Los turistas que prefieren platos elaborados con técnicas modernas eligen Morphen, situado en General Villegas 1162. Este lugar ofrece un menú de alta cocina argentina con ingredientes de origen local. La carta de vinos es extensa e incluye etiquetas de bodegas boutique de la Patagonia y Mendoza.
Otra alternativa céntrica es Ulises, ubicado en Avenida San Martín 598, a solo dos cuadras de la costanera del lago Lácar. El menú se enfoca en la cocina ítalo-patagónica, con una fuerte presencia de pastas frescas y mariscos. Es una opción adecuada para un almuerzo formal sin requerir un código de vestimenta estricto.
¿Dónde comer cordero en San Martín de los Andes?
El cordero patagónico es el plato insignia de la región. Se caracteriza por su carne magra y sabor intenso debido a la alimentación natural del animal en la estepa.
El restaurante La Casona es una referencia directa para probar este plato. El local está en la Avenida San Martín 681, en pleno centro comercial. El cordero se prepara al asador o a la cruz, una técnica de cocción lenta a la leña que dura varias horas.
Otro histórico especializado en carnes de caza y asado es Ku, situado en Avenida San Martín 1053. El restaurante mantiene una estética de refugio de montaña y ofrece parrilladas patagónicas completas que incluyen cortes de cordero, ciervo y carnes de vaca.
Como son de los mejores lugares para comer en San Martín de Los Andes, ambos locales presentan alta demanda durante la temporada de invierno y los meses de enero y febrero. Por eso es importante llegar temprano o gestionar una reserva.
Chocolaterías y confiterías en San Martín de Los Andes
San Martín de los Andes tiene una fuerte tradición de elaboración de chocolate artesanal, como Bariloche y otras ciudades de la Patagonia andina. La mayoría de las chocolaterías funcionan como confiterías y se ubican a pocos metros de distancia entre sí sobre la Avenida San Martín.
Mamusia está en la Avenida San Martín 601. Es la primera chocolatería fundada en la ciudad y un clásico indiscutido para residentes y turistas. Vende bombones y tabletas por kilo y cuenta con un sector de cafetería donde sirve chocolate caliente y porciones de pastelería europea. Un imperdible es el chocolate amargo con frutos secos.
La Vieja Aldea se ubica en San Martín 667. Su vitrina ofrece trufas rellenas de rosa mosqueta y calafate, dos frutos silvestres característicos de la zona. El salón de cafetería en el primer piso permite observar el movimiento del centro comercial con vista hacia la montaña.
Abuela Goye, en San Martín 807, pertenece a una reconocida cadena patagónica. El local mantiene estándares altos en la elaboración de chocolates, helados artesanales y alfajores de fruta. Es una parada estratégica para una pausa dulce durante la caminata vespertina por el centro cívico.
Dónde comer barato en San Martín de Los Andes
Organizar el presupuesto de viaje requiere conocer locales con precios accesibles y menús diarios con buena calidad de servicio.
Torino Bar Bistro está en la calle Elordi 893, a tres cuadras de la Plaza San Martín. Es un espacio de ambiente animado, frecuentado por familias y grupos de amigos. La carta ofrece opciones rápidas y económicas como pizzas, hamburguesas completas, sándwiches y piezas de sushi. El servicio es rápido y funciona como una alternativa relajada después de un día de excursión.
Corazón Contento, ubicado en Avenida San Martín 946, es un espacio enfocado en la comida casera y saludable. El local ofrece menús ejecutivos al mediodía con precios fijos, además de ensaladas completas, tartas y licuados de frutas. Es muy práctico para resolver el almuerzo sin realizar un gasto excesivo.
Para compras al paso, locales tradicionales como Empanadas Nonino (Avenida San Martín 730) y Pizzería Tío Paco (Arturo Illia 419) son ideales para comprar comida para llevar (take away) a precios accesibles.
Lugares para comer en San Martín de Los Andes con vistas panorámicas
La topografía de la ciudad permite que algunos ofrezcan perspectivas elevadas sobre el valle. La Casa de Té Arrayán es el ejemplo más destacado. Este edificio histórico está sobre el Circuito Arrayán (Ruta Provincial 19), a exactamente 4 kilómetros del centro de la ciudad. La casona está en la ladera del cerro, a 400 metros de altura sobre el nivel del lago Lácar. Renée Dickinson, una pionera de origen inglés, fundó el establecimiento en 1939.
La experiencia gastronómica principal del lugar es el "High Tea" patagónico. El servicio incluye una torre de degustación con tortas artesanales, scones calientes, sándwiches y dulces regionales, acompañados por una selección de más de 20 variedades de té en hebras. El salón cuenta con ventanales grandes y mobiliario antiguo. La capacidad es limitada, por lo que funciona con reserva previa a través de sus canales digitales.
Para llegar hay que tomar el camino de ripio consolidado de la RP 19, el mismo que conduce al ex Hotel Sol de los Andes. También es posible acceder a pie mediante un sendero de trekking de dificultad media que parte desde la base de la ciudad. A un kilómetro antes de llegar a la casa de té, se encuentra el Mirador Arrayán, una parada perfecta para fotografiar la ciudad y la inmensidad del lago.
Desayunos y meriendas de especialidad
La tendencia de los cafés de especialidad y la panadería artesanal creció notoriamente en la región. Estos espacios ofrecen menús matutinos contundentes, con recetas de autor y combinaciones baristas.
Unser Traum está en la calle General Roca 858. El nombre del local significa "Nuestro Sueño" en alemán, y su propuesta gastronómica respeta la herencia centroeuropea. La especialidad de la casa es el strudel de manzana servido tibio, las tortas caseras de frutos rojos y los panes artesanales. El salón es cálido y resulta perfecto para resguardarse del frío durante las mañanas de invierno.
Zen Tea, situado en Mariano Moreno 722, propone opciones ligeras y nutritivas. El menú incluye bowls de yogur con granola y frutas, jugos prensados en frío, opciones sin gluten y una selección rigurosa de tés y cafés de origen. El local funciona en horario corrido para resolver tanto desayunos como almuerzos ligeros.
Un café que ganó popularidad reciente es Almacén de Flores. Este local opera bajo el concepto de cocina natural y de estación (farm to table). Los platos se elaboran con ingredientes frescos provenientes de su propia huerta y de productores locales. El entorno del restaurante se caracteriza por su jardín botánico y la cocina a la vista.